Bhagavad Guita
Los hombres de corazón sabio, no lamentan la suerte de quienes viven, ni de quienes han fallecido. Ni tú ni yo, ni ningún otro ser, jamás ha dejado o dejará de ser... siempre y para siempre. Todo cuanto vive, vive eternamente. Así como el cuerpo humano experimenta la infancia, la juventud y la vejez, así también el alma toma y abandona sucesivamente diversas moradas físicas, una y otra vez. Los sabios conocen esta verdad y no temen a la muerte.
